domingo, 4 de julio de 2010
...ese, mi mundo...
...ahora que aún no puedo caminar la vida es tan distinta, cuando la nostalgia por hacer las cosas cotidianas, cuando extraño mi libertad, poder salir sola, cuando y con quién quiera, cuando añoro bailar, ir al gym o simplemente caminar por las calles de mi ciudad...en esos momentos es cuando cierro los ojos y entonces puedo volar, y dejo que mi espiritu se eleve, y me siento tan ligera que puedo caminar por el aire...escucho el silencio y puedo bailar a su compas que no siempre es igual, hoy puede ser un vals, salsa o rock and roll, mañana quizás flamenco, brodways o un jive...no hay límites para mis movimientos, nada me ata, nada me detiene, me fundo con la brisa que me transporta hasta las nubes y dejo que el sol acaricie mi cabello. No hay nada igual a esa sensación, puedo sentir el vértigo de la velocidad, la presición de un deslizamiento, hasta me siento bella en ese mundo que solo obedece a mis reglas...cuando no puedo caminar y el tiempo se me escapa de las manos encerrada día tras día en la celda de mi cuerpo, aveces me invade esa tristeza que me lleva hasta las lágrimas, y entonces comprendo que debo renovar fuerza y esperanzas, entonces cierro los ojos y el llanto que era de tristeza se transforma en felicidad, me veo tan libre como me siento por dentro, pueden ser segundos que disfrutare como si fuesen horas, pueden ser horas que me pareceran un segundo...allí en mi mundo, todo es tan real como yo lo sienta, allí el dolor no duele y nadie puede lastimarte, allí todo es posible, y los sueños que tanto anhelas dejan de ser sueños porque se convierten en realidades...en ese mundo donde solo nos encontramos mi soledad y yo puedo recargar mis energías, puedo renovar mis esperanzas, puedo lavar mis dudas, allí todo atisbo de desesperanza, de pena o de cansancio es magicamente transformado en cosas positivas...me basta cerrar los ojos para entrar a ese mundo que nació en mi corazón y cuyo horizonte esta tan lejos como llegue mi imaginación...ahora que no puedo caminar, ahora que mi propio cuerpo me encarcela, ahora no puedo bajar mis brazos, ahora soy feliz a mi manera, y mientras espero el día en el que ya no necesite cerrar los ojos para hacer mis sueños realidad, ese día en que pueda sentirme completamente feliz....
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